Los descubridores son unos avanzados a su época. Arriesgan su vida en pro de su sueño. Navegan por terrenos no visitados antes que nadie y disfrutan tanto de la experiencia del viaje como de la adrenalina liberada por el riesgo. Cuando navegan siempre superan sus límites y atraviesan las líneas invisibles del no retorno. Son verdaderos héroes y ayudan a que la humanidad crezca día a día con sus modestas aportaciones. Abren mercados y cuando alcanzan el éxito son copiados, pero ellos ya están allí, son los primeros, antes que nadie, y eso les da cierta ventaja.
Son personajes con una cara y una cruz: o lo ganan todo o lo pierden todo. Son el timón.
Los colonizadores en cambio son más conservadores. Viajan a zonas de éxito contrastado en pro de una vida mejor. Son trabajadores y organizados. Cogen un terreno inhóspito y lo hacen habitable, lo edifican y en general lo desarrollan. Arriesgan en este empeño pero piensan que están en un terreno conocido y que ese riesgo es controlado. Si visualizan la línea de no retorno, suelen dar la vuelta o quedarse al borde de ella.
Son personajes que adquieren una progresión más sencilla y humilde. Son el motor
Estos son dos perfiles emprendedores, ambos muy válidos y necesarios especialmente en la situación actual. Necesitamos gente emprendedora que genere riqueza y empleo. Os animo a emprender, siempre tendréis nuestro apoyo.